viernes, 23 de abril de 2010

Golpiza de vigilantes del metro de Madrid a colombiano elevado a delito

En noviembre, Ramón Cardona, que lleva 12 años en España, fue golpeado por guardias en la estación del metro de Alcorcón, justo en horas previas al cierre del servicio del metro cuando acompañado de un amigo, intentaron acceder a un ascensor. En ese momento, los guardias de la estación adscritos a servicios de seguridad privada contratados por la empresa del Metro de Madrid, arremetieron contra los dos colombianos y les propinaron una paliza.

Si bien los colombianos reconocen que estaban con algunas copas, son claros en indicar que ellos ingresaron al metro con su respectivo tiquete y que fueron directamente a por ellos cuando llamaban al ascensor. En el cruce de palabras previas, según se cuenta en los expedientes judiciales, los colombianos preguntaron a los guardias si no podían ingresar porque eran extranjeros, a lo que los cuatro vigilantes respondieron con palabras despectivas e improperios y sin mediar mas palabras pasaron a golpearlos mientras les gritaban sudacas de m.

Todo el incidente quedó grabado por las cámaras de la estación que fueron aportadas como pruebas en el proceso.

Hoy, se celebró la audiencia ante el juez y por primera vez desde Noviembre, Ramón Cardóna se econtró nuevamente a sus agresores. Después de ver un video de las cámaras de seguridad y de analizar los informes del forense y otros exámenes médicos, el juez de instrucción número 1 de Alcorcón, encontró méritos suficientes para considerar que lo ocurrido contra el colombiano se constituye en un delito, y lo elevó a esta categoríaa en la modalidad de delito de faltas o lesiones y agresión.

El ataque a Ramón de Jesús Cardona ocurrió la noche del 9 de noviembre del año pasado, cuando regresaba de celebrar el aniversario de bodas con su esposa Magnolia López y les recriminó a los guardias por el trato que daban a un joven ebrio que también los acompañaba.

"El guardia cogió a mi esposo y le daba y le daba, se sació con él y todo por defender al otro chico. Mi esposo quedó con dolores de cabeza y sigue tomando pastillas de loracepán. Estuvo dos meses de baja y por eso hasta el cargo lo perdió", explica la señora esposa de Cardona.

Cardona trabajaba en una pescadería y antes de la paliza se desempeñaba como maquinista pero a su regreso de la incapacidad fue relegado a otro cargo y quedó sin trabajo. El juez aplazó el juicio y solicitó más análisis médicos.

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