En el Golfo de México, ya se cuentan 55 días desde que comenzó la catastrofe ambiental por el derrame de crudo y también se cuentan ya mas 8 millones de litros de petróleo derramados un área que ya ocupa en comparación a media España, o lo que es lo mismo, algo mas que Portugal y extremadura juntos. La petrolera responsable BP, dice que ha gastado ya mil millones de dólares en intentar parar el derrame sin éxito contundente.
Lo único que ha logrado es poner una campana sobre uno de los puntos de fuga y recoger menos de la mitad del petróleo que sale, directamente a barcos cisterna, mientras otras dos bocas siguen expulsando el combustible. Ya el crudo llega hasta las costas de la Florida, hay preocupación por la cantidad de fauna afectada.
Se cuentan ya por cientos los peces muertos, las algas contaminadas, y las aves cuyo color blanco se transforma en negro y marrón. El presidente de los Estados Unidos Barak Obama, ha estado este fin de semana nuevamente en la zona afectada, lejos de dar un parte de tranquilidad, el presidente lo que hace es recalcar lo ya conocido, que hará pagar a la Bitrish Petroleum Company, hasta el último céntimo por el desastre ecológico, pero no dice qué hará su administración para contener el derrame ni para reparar los daños, mientras insiste que el problema es sólo de BP.
Los habitantes de la zona afectada entran ya en crisis, su temporada de pesca de mariscos ha quedado en nada y la economía de subsistencia de cientos de familias en estas costas, ya comienza a notarse en crisis local que para lo que reclaman ayuda al gobierno norteamericano.
Las organizaciones ecologistas internacionales como GreenPace, aun no se pronuncian ni hacen sus acostumbrados montajes de protesta, y sólo grupos de voluntarios y ecologistas locales, son los que en cada una de las costas afectadas en Estados Unidos, son las que están dedicadas a atender a las especies afectadas, entre ellas la de pelícanos blancos que recién acababan de salir de la alerta de especies en peligro de extinción y que corren el riesgo de volver a entrar en esta lista, tras la difícil situación del Golfo.
La BP, dice que hasta agosto no se podrá controlar el derrame, todo porque para parar el flujo tienen que perforar otro pozo con él disminuiría la presión de este boquete que no puede volverse a reactivar, pero que permitirá que la presión baje para controlarlo mediante las campanas recolectoras que se están instalando. Esta solución presupone la construcción de otra torre como la que se hundió y generó el problema que ahora se vive.
Ya algunos medios internacionales comienzan a ver con suspicacias este derrame y la forma como se ha venido manejando el tema desde los Estados Unidos en donde no hay una decisión de intervención por parte del gobierno norteamericano a la BP, y se habla de generar una especie de crisis petrolera para elevar los precios y desviar la atención frente al déficit económico norteamericano y mundial; pero esas teorías no dejan de ser opiniones aisladas de teorías de la conspiración tan de moda actualmente.
El gobierno estadounidense dio a la británica British Petroleum (BP) un ultimátum de 72 horas para que presente un plan que detalle cómo detendrá la fuga de petróleo en el Golfo de México, de la que es responsable, indicó una carta oficial este miércoles.
BP debe proveer los planes para el plan paralelo, continuo y de contingencia en el proceso de recolección, incluyendo un calendario de implementación dentro de 72 horas, dice la carta del coordinador federal in situ, el vice almirante James Watson que tiene fecha de ayer y se divulgó este miércoles.
En otra carta dirigida a Tony Hayward, titular de BP, el almirante de la Guardia Costera Thad Allen demandó más transparencia, más detalles y apertuda acerca de cómo está atendiendo los reclamos de daños ocasionados por el desastre.
Allen le recordó a Hayward que la compañía es responsable ante los estadounidenses por el daño económico causado y le dijo que debe reconocer esa responsabilidad.
Los esfuerzos por contener el derrame de un pozo petrolero submarino en el Golfo de México empezaron a dar resultados, dijeron el sábado autoridades estadounidenses, mientras que el presidente Barack Obama salió a defender su manejo de la crisis medioambiental.
Después de llegar a reservas de vida silvestre en el estado de Luisiana e islas costeras en Misisipi y Alabama, la marea negra de petróleo ha cubierto algunas de las famosas playas blancas de Florida, el llamado "estado del sol".
El número de pájaros y fauna marina muerta y enferma, incluyendo tortugas marinas y delfines, se ha disparado. "No importa cuánta gente hable del tema, nosotros nunca podremos limpiar la costa lo suficiente para que cada animal único en su especie se salve", dijo Sharon Taylor, veterinaria del Servicio de Pesca y Vida Salvaje de Estados Unidos que trabaja en el Centro Fort Jackson en Buras, Luisiana.
lunes, 14 de junio de 2010
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