martes, 22 de junio de 2010

Gobierno de Chavez, deja podrir mas de 122 mil toneladas de alimentos

La comida dañada pudo alimentar a 17 millones de personas por un mes. Los empresarios de Puerto Cabello habían alertado sobre un exceso de importaciones de Pdval. ¿Por qué no los escucharon?

Hallaron paquetes de caraotas (frijoles) con el sello de "Venezuela socialista", en un vertedero de Falcón
Al menos la mitad de los venezolanos hubiera podido comer durante un mes con los alimentos que han aparecido dañados en las últimas semanas. Sin contar los sacos de caraotas o frijoles y envases de productos como mayonesa, que encontraron en el vertedero de Tiguadare, estado Falcón, las denuncias de las últimas semanas suman casi 122.000 toneladas de alimentos que se perdieron antes de llegar a las neveras y despensas del país.

"Todo eso hubiera podido ser el mercado mensual de más de 3 millones de familias venezolanas", calcula el ex diputado Carlos Berrizbeitia. Si cada contenedor tiene capacidad para 28 mil kilos y, en promedio, un individuo consume 7 al mes, la cuenta del dirigente de Proyecto Venezuela indica que -a lo largo de 30 días- 17 millones de personas habrían podido alimentarse con los contenedores y bultos de productos, que han encontrado arrumados en diferentes puntos de los estados Carabobo, Cojedes, Yaracuy y Zulia.

Se trata de una situación que se escapó de las manos del Gobierno; es al menos lo que declaró la presidenta de Pdval, Virginia Mares. "Estábamos arropados de contenedores porque llegaron al mismo tiempo", señaló el pasado 9 de junio. "Importamos 761.000 toneladas de alimentos, que incluso tuvieron que llegar a otros puertos mientras se drenaba el de Puerto Cabello".

Hace tiempo que las colas de las aduanas marítimas dejaron de ser secreto, pero no deja de ser menos cierto que Pdval importó por encima de su capacidad: la Cámara de Comercio de Puerto Cabello advirtió hace ocho meses sobre un exceso en las importaciones del Gobierno.

"Es inquietante el hecho de que se está comprando mucho más de lo que realmente podemos distribuir", señaló el presidente de la cámara, Santos Rivas, en un comunicado del pasado 28 de septiembre. "A pesar de los grandes esfuerzos del personal de logística de Corporación Casa y Pdval, no pueden lograr los objetivos de distribución que descongestionen las zonas primarias si las utilizan como almacenes", añadió.

Rivas también comunicó esa situación directamente a los responsables: "Le hice un llamado al personal de compra de Pdval para que se pusiera de acuerdo con el departamento de distribución de alimentos e hicieran los pedidos en base a su capacidad de distribución".

El colofón de esta historia ya es bien conocido: lo que comenzó como una investigación del Servicio Bolivariano de Inteligencia por una mercancía desaparecida en los muelles de Puerto Cabello, terminó por destapar el mal olor que concentraban varios contenedores. Así empezó un escándalo que no ha dejado de mostrar comida "podrida", "descompuesta" o "vencida" en varios puntos del país.

Hasta el viernes, las denuncias sumaban 121.920 toneladas de productos perdidos. En el departamento de prensa del Ministerio Público no precisaron, sin embargo, si su investigación ha incluido los nuevos casos. Sólo se sabe, de acuerdo con las declaraciones que la fiscal general de la República, Luisa Ortega, ofreció el pasado 10 de junio, que "oficialmente se han encontrado 1.074 contenedores en Puerto Cabello y otros 1.260 en la población de Tinaquillo".

En la Cámara de Comercio de Puerto Cabello advierten, no obstante, que la mayor parte de los alimentos dañados ya estaban nacionalizados y fuera de las aduanas. "Los puertos no tenían nada que ver; no pudieron distribuir esa comida y por eso es que en Fedecámaras hemos dicho que a nosotros no se nos pudren los alimentos", concluye Rivas.

Para Berrizbeitia, este caso "es un ejemplo de cómo están administrando el país". Se pregunta dónde está la capacidad gerencial en la distribución y auditoría de los procesos de Pdval. Pero más allá de las consideraciones políticas, advierte que las casi 122.000 toneladas de comida perdida han generado escasez y, por tanto, hasta un efecto inflacionario en los mismos productos que encontraron dañados: leche, arroz, azúcar, aceite y harina, entre otros.

Comida acaparada
Las primeras denuncias de alimentos dañados salieron el pasado 27 de mayo de la aduana de Puerto Cabello: funcionarios del Servicio Bolivariano de Inteligencia encontraron ese día 1.197 contenedores con alimentos guardados por más de ocho meses. Así empezó una serie de denuncias contra las importaciones de Pdval, que suman casi 122.000 toneladas de comida dañada en diferentes puntos de los estados Carabobo, Cojedes, Yaracuy y, recientemente, Zulia.

Solo en Carabobo, hay reportes de 84.554 toneladas de productos como leche, arroz, pollo y latas de tomate, que no llegaron al público. Neidy Rosal, diputada del Consejo Legislativo de esa entidad, llevó la primera denuncia al Ministerio Público el pasado 26 de febrero, tres meses antes de que el caso se volviera escándalo. Sin embargo, el vicepresidente de la República, Elías Jaua, advirtió el jueves sobre una "campaña de manipulación" de supuestos nuevos casos.

"Ayuda humanitaria" devuelta
¨Parte de los alimentos dañados llegaron a Haití como ayuda humanitaria. Es una noticia que se conoció después de que las autoridades aduaneras de República Dominicana devolvieron el buque Santa Paula, con al menos 40 contenedores cargados de productos vencidos. La noticia le dio la vuelta al mundo y tres días después, el Ministerio de Alimentación reaccionó con un comunicado, en el que aseguran fue Venezuela la que "solicitó el retorno de los contenedores, para evitar el vencimiento de los alimentos", tras evaluar las "condiciones existentes en Haití".

Otro evento irregular ocurrió el 6 de noviembre de 2007 con una carga importada por el Ministerio de Alimentación: un buque cargado con 1.750 reses, procedente del Brasil, se hundió en las costas de Puerto Cabello. Estaba fondeado a la espera de un muelle disponible, cuando las reses comenzaron a moverse de manera, lo que ocasionó un hundimiento por estribor.

Pollo quemado
El diario La Mañana del estado Falcón mostró varias gráficas del vertedero de Tiguadare, con alimentos podridos envueltos en empaques que tenían el sello de "Venezuela socialista". Tras una denuncia de habitantes de la zona, el periódico advirtió que una máquina llegó al basurero para cavar una fosa, en la que luego tiraron, quemaron y taparon varias toneladas de productos como pollo congelado. Luego de las reacciones, los periodistas del caso han recibido amenazas anónimas.

En el estado Sucre también hay reportes de pollos tirados en un vertedero de Cumaná. Muchas de las denuncias son anónimas pero han ido apareciendo en todo el país: en el caserío Río Acarigua, del estado Portuguesa, encontraron un lote de arroz, granos y leche que parecían quemados. El coordinador de Primero Justicia en la entidad, Lorenzo Piña. indicó que los vecinos han visto gandolas que llegan al sitio con alimentos, que posteriormente incineran.

Medicinas guardadas
El pasado 4 de junio apareció un cargamento de medicinas vencidas en un galpón de San Cristóbal, estado Táchira. Se trata de vacunas contra la hepatitis A y la meningitis, antialérgicos, gasas e inyectadoras que pasaron inadvertidas. "Lo más grave de todo es que encontramos las vacunas para la hepatitis infantil, que estaban dentro de un cuarto frío para guardar carne", lamentó la diputada regional, Beatriz Mora, después de buscar por tres meses los insumos que adquirió la administración del ex gobernador Ronald Blanco La Cruz.

Una semana después se reportaron denuncias similares en Monagas: representantes de Voluntad Popular advirtieron sobre la quema de sondas quirúrgicas, catéteres, bolsas de suero, ampollas de antibióticos y jeringas. Por su parte, el coordinador de Barrio Adentro en el estado Lara, Luis Rodríguez, informó que hay 500 cajas de medicamentos vencidos en esa entidad.

Leche desechada
El gobernador del estado Anzoátegui, Tarek William Saab, reconoció el viernes que el Terminal de Almacenamiento y Despacho del Criogénico de Jose se convirtió en vertedero de leche.

Apenas estalló el escándalo de Pdval, empezaron a circular rumores sobre leche en polvo guardada en unas instalaciones donde se almacena petróleo y gasolina. La Guardia Nacional cercó el lugar en la madrugada del pasado 4 de junio. El acceso estaba restringido, pero Tarek William acabó por admitir las sospechas de los vecinos de la zona: un cargamento de leche importada de China fue depositado en 2009 en Jose.

El gobernador anunció acciones judiciales contra la empresa china que vendió el producto, pero consideró que se trata de un "refrito", una noticia vieja que tratan de mezclar con el caso de Pdval. Aun así, recibió críticas. "¿Por qué nunca hicieron pública esa información?", preguntó el dirigente sindical José Bodas.

Papas fermentadas
Un grupo de productores del municipio Rangel del estado Mérida denunció la semana pasada que 20 mil sacos de semilla de papa se dañaron en unos galpones del sector Barrio Negro. Los residentes del páramo habían intentado verificar desde diciembre las condiciones de esas 500 toneladas de semillas, pero el pasado 8 de junio confirmaron que tenían hongos.

La Federación Nacional de Asociaciones de Productores de Papa y Hortalizas también había advertido esta situación ante el Ministerio Público. "A pesar de haber denunciado todos los hechos irregulares que constan en fecha 21/08/09, 04/09/09 y 24/09/09, con sus respectivos anexos, y de las diligencias y datos aportados, nuevamente se han repetido hechos, de carácter presumiblemente doloso, que van en detrimento del Patrimonio Nacional, de los productores de papa y de los consumidores", señala otra denuncia interpuesta el pasado 25 de febrero en la Fiscalía número 57.

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