La empresa petrolera anunció que en una semana tratará de poner una tapa sobre la tubería rota.
"En estos momentos nos dirigimos hacia una operación de contención", dijo el director de BP, Bob Dudley, en un programa dominical de CNN.
"Nos tomaremos el tiempo necesario, ya que esto se realizará a una profundidad de 5.000 pies (1.500 metros) con robots y hay que ser muy cauteloso. Para finales de la semana tendremos todo preparado", dijo Dudley.
Mientras que el método de sellado denominado "top kill" empleaba una combinación de lodos pesados y cemento para detener completamente el fluido, este nuevo sistema tiene como objetivo contener la mayoría del mismo, pero podría aumentar temporalmente la cantidad de crudo que sale al mar, explicaron fuentes oficiales.
La tubería sólo podrá quedar sellada cuando BP termine de excavar otros dos conductos submarinos, operación que no estará terminada antes del mes de agosto.
Mientras tanto, cientos de miles de litros seguirán saliendo cada día a las aguas del Golfo de México. Se estima que entre 70 y 110 millones de litros de petróleo se han derramado en el océano desde la explosión y hundimiento de la plataforma de la multinacional el pasado 20 de abril, accidente que causó la muerte de 11 operarios.
En 1989 el desastre del Exxon Valdez provocó un vertido de 40 millones de litros.
El domingo 500 personas se manifestaron en las calles del barrio francés de Nueva Orleans contra BP y lanzaron críticas a la actuación del gobierno.
La manifestación reunió a activistas urbanos de izquierda y pescadores de poblaciones conservadoras de la costa, que quedaron desempleados debido a la contaminación.
La consejera en temas medioambientales del presidente Obama, Carol Browner, reconoció el domingo que es muy posible que el petróleo siga llegando al mar hasta que las tuberías de drenaje estén listas el próximo mes de agosto.
Ante la gravedad de la situación y las crecientes presiones tanto del gobierno estadounidense como de la población, BP busca desesperadamente un método para contener el vertido.
El nuevo procedimiento en marcha consiste en utilizar robots submarinos para instalar una tapa sobre la tubería rota.
El petróleo sería después succionado por otro tubo conectado a un barco container en la superficie.
Pero la operación podría aumentar temporalmente la contaminación y no hay certeza sobre la cantidad de crudo que podrá contener, dijo Browner ante la cadena de televisión CBS.
"Cuando cortas el vertido se puede acumular el petróleo y puede aumentar la cantidad en un 20%", añadió precisando que este aumento puede durar los seis días necesarios para poner la tapa.
Este escenario aumenta la frustración de la población de las zonas afectadas, que ya no ven cómo salvar al sector pesquero y evitar la destrucción de las costas.
Según expertos del gobierno estadounidense, cada día se derraman en el mar entre dos y tres millones de litros de crudo.
jueves, 3 de junio de 2010
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