El mandatario Boliviano Evo Morales, ganó en las elecciones regionales que se cumplieron este fiin de semana, pero no ganó como quería y pese a los resultados, la labor para gobernar a sus anchas, no estará fácil.. El mandatario había dicho que triunfaría en 7 de los 9 departamentos. Sin embargo, según sondeos a boca de urna, lograría imponerse en 5.
Este resultado parecía insuficiente para doblegar a una oposición que se atrincheró en Santa Cruz, Beni y Tarija, donde se concentra el grueso de la riqueza nacional.
Los resultados son provisionales, pues los datos oficiales se conocerán en el curso de los siguientes 15 días.
El oficialista Movimiento Al Socialismo (MAS) ratificó su hegemonía en La Paz, Oruro, Potosí y Cochabamba, mientras añadió a Chuquisaca, una plaza que en el pasado era de la oposición.
Hacia la medianoche, Morales se proclamó ganador en seis de los nueve departamentos, al reclamar a Pando, aunque las encuestas reflejaban empate técnico allí. Y la oposición también reclamaba a este departamento.
En cualquier caso, los resultados del MAS parecen estar lejos del 64,2 por ciento que logró Morales en los comicios generales del pasado mes de diciembre y que el presidente animaba a superar en esta nueva cita electoral.
Con los nuevos guarismos, que no dan una victoria contundente como esperaba Morales, "el MAS no va a poder hacer lo que quiere, el electorado le puso límite", según el politólogo Jorge Lazarte.
El Presidente se había planteado -según él mismo declaró hace dos semanas- lograr 7 de las 9 regiones bolivianas.
Esta es la primera elección en la historia del país que ungirá gobiernos autónomos (hasta ahora son prefecturas dependientes del poder Ejecutivo) amparados en la nueva Constitución, en vigor desde el año pasado tras su aprobación en un referendo.
En cuanto a las elecciones municipales, siete de las diez ciudades más importantes de Bolivia estarán en manos de la oposición (incluidas Sucre, la capital del país, y La Paz, la sede de Gobierno) y el MAS sólo habría ganado las del El Alto, Cochabamba y Cobija.
En el caso de La Paz, seguirá regida por el Movimiento sin Miedo (MSM) una formación de izquierda que fue aliada de Morales en su primer mandato presidencial pero con la que el MAS rompió a principios de año.
Este partido, dirigido por el alcalde saliente de La Paz, Juan del Granada ha protagonizado una de las sorpresas de la jornada al ganar también la ciudad de Oruro, donde se daba por segura la victoria del oficialismo.
Del Granada, a quien muchos en Bolivia ven como candidato presidencial en las próximas generales de 2014, destacó la proyección nacional alcanzada por su partido tras la jornada electoral del domingo.
En cualquier caso, Morales confía en que su partido logrará 200 de las 337 alcaldías bolivianas, lo que duplicaría los resultados obtenidos en las anteriores elecciones locales de 2004.
lunes, 5 de abril de 2010
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