Hace unos días les contamos el caso de 8 colombianos que fueron puestos presos en Venezuela por causa de una fotografía que uno de ellos tomó a una antena militar y que el ejercito venezolano ha acusado de ser espías colombianos..
Para quienes no nos escucharon aquel día, les recuerdo que al principio fueron 2 personas las que en un retén o alcabala del ejercito venezolano, fueron requisadas cuando regresaban de hacer una entrega de helados en uno de los poblados del occidente de Venezuela.
Los uniformados como es costumbre, requisaron y miraron lo que llevaban ya que estas personas tienen una fábrica de Helados y viven en Venezuela ya hace unos buenos años.. Un joven de 22 años, dentro de sus cosas, tenía una cámara digital. Los militares le pidieron que la encendiera y que les mostrara las fotos.
Para sorpresa de los requisados, uno de los soldados se fue hasta su superior con la cámara. El motivo es que le pareció sospechosa una foto de una torre de eléctrica que al comienzo se decía era de comunicaciones y que se veía en el fondo de una foto que había tomado. . Tras esto, los militares los retuvieron y encontraron que uno de los retenidos había trabajado en la cuarta brigada del ejercito en Colombia porque aun tenía un carné que lo acreditaba como extrabajador de sanidad. Tras ellos, los militares hicieron allanamientos a sus casas y a la industria de helados y retuvieron a 6 personas mas, entre ellas a una mujer que también había trabajado para el ejercito colombiano hace casi 10 años.
Bien. La historia sigue en medio de la complejidad y es que por varios días no se puedo saber nada de los 8 personas retenidas hasta que se supo que su situación era mucho mas grave de lo que se creía, porque la acusación y su proceso no es ordinario y les están desarrollando una instrucción militar para ser juzgados por la justicia militar venezolana para lo que no hay abogados que puedan intervenir en el proceso.
Viviana Giraldo, es familiar de estas personas y esto es lo que narra sobre la situación.
Pero resulta que ayer, Chávez ligó a estos detenidos colombianos en Venezuela con los apagones en su país
El presidente venezolano señaló que el caso de los presuntos espías se suma a otros que configuran el plan de agresión a Venezuela que dirige, según él, los E.U.
El presidente venezolano, Hugo Chávez, indicó que le corresponde al Gobierno de Colombia aclarar si son auténticos los carnés militares encontrados a dos de los ocho presuntos espías colombianos detenidos recientemente en Venezuela.
El gobernante añadió que se les localizaron "fotografías de centrales termoeléctricas e hidroeléctricas en varios lugares del país, porque andaban recorriendo el país tomando fotos". Versión que solo ha dado el presidente y que no consta porque los detenidos no tienen abogados defensores y nadie del gobierno de Colombia, ni de la familia ha podido entrar a ayudarlos en su defensa. Según sus familiares en Venezuela, la versión del presidente Chávez no es cierta y se trata de una calumnia.
Chávez se refirió en especial a los dos detenidos con carnés militares colombianos y, aunque no reveló la identidad de ellos, refirió que uno, llamado Luis, tiene 52 años, es de Medellín y se ha desempeñado como médico.
"Trabajó varios años, según dijo, de médico del Ejército de Colombia, pero luego se fue a vivir a Canadá, y tiene visa canadiense, y de ahí se vino a Barinitas. Un movimiento muy extraño", manifestó el presidente venezolano.
"Su compañera había sido enfermera del Ejército colombiano, aquí está su carné, expedido en septiembre de 1998, pero sin fecha de vencimiento", añadió Chávez.
Chávez dijo que este no es un hecho "aislado" y aseguró que tiene relación con las bases militares que Estados Unidos utiliza en Colombia. "No creo que sea un hecho aislado, forma parte de algo mayor y ese algo mayor tiene que ver con la desesperación del imperio, lo cual lo hace más peligroso", dijo el gobernante.
Luego de una semana de silencio, las autoridades venezolanas confirmaron la detención de ocho ciudadanos colombianos a quienes investigará por supuesto espionaje e intenciones de sabotaje, según confirmó el ministro de Interior y Justicia del país, Tareck El Aissami.
"Se les incautó una cámara fotográfica con imágenes de varias subestaciones eléctricas del país, del sistema interconectado nacional y de la infraestructura vial", enfatizó el ministro al dar las razones de la detención de los Luis Carlos Cossio (52 años) y su sobrino político, Santiago Giraldo (21), quienes fueron aprendidos en el pueblo de Río Caribe, en el venezolano estado Sucre.
El defensor del Pueblo de Colombia, Vólmar Pérez, denunció que son veinte y no solo ocho los nacionales detenidos en Venezuela bajo cargos de labores de espionaje, y solicitó la intervención de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) para su protección.
"Es imperioso el acompañamiento de las autoridades colombianas a los nacionales detenidos en el vecino país y la urgente intervención de la CIDH para garantizar el derecho a la seguridad de los colombianos residentes en territorio venezolano" , señaló Pérez.
El ministro venezolano Tareck El Aissami indicó que la nacionalidad de estos ciudadanos "ya es un elemento preocupante" , señalamiento que para el defensor Pérez "pone en grave riesgo, en cuanto a su seguridad a los colombianos en territorio venezolano".
Pérez insistió en llevar la situación ante la CIDH "con el fin de que adopte medidas que protejan a los colombianos que habiten o transiten por el territorio
Asimismo, solicitó a la Cancillería colombiana "adelantar las acciones necesarias para intervenir en representación de los nacionales detenidos y tramitar de inmediato el regreso al país de un menor de siete años, hijo de uno de los detenidos".
Unas horas antes, el presidente colombiano, Álvaro Uribe, anunció que enviará una carta de protesta a Venezuela por la masiva detención.
En declaraciones a la emisora ABC de la ciudad de Barranquilla (norte) , Uribe dijo que también "pedirá vigilancia a los organismos internacionales para que no se violen los derechos humanos de estos compatriotas detenidos en Venezuela".
Uribe se refirió a otros episodios en los que ciudadanos colombianos han sido detenidos o hallados muertos en Venezuela y enfatizó: "no podemos permitir que a los colombianos se les persiga por su nacionalidad" .
Ahora, se está a la espera de que estos colombianos se presenten en tribunales militares- Será a partir de esa presentación que empiecen a correr formalmente los 30 días de la investigación que arrojaría alguna imputación.
Y es que a la espera de que se les presente formalmente ante alguna de las sedes de los tribunales militares de Venezuela, las autoridades colombianas en Venezuela recababan artículos de higiene personal y algo de ropa para llevarles a estos ocho ciudadanos detenidos por supuesto espionaje. Ellos se encuentran actualmente presos en la sede de la policía política en Caracas.
Mientras tanto, algunos expertos en la justicia penal militar venezolana no se explican cómo es que el caso se encuentra en la jurisdicción militar bajo la supuesta modalidad de espionaje.
Y es que según las leyes venezolanas, ese delito sólo aplica a venezolanos que ofrezcan algún tipo de información a un enemigo en un caso de guerra o conflicto declarado, o en el caso de algún extranjero que haya penetrado instalaciones muy sensibles también en caso de guerra.
El general retirado y experto en derecho penal militar, Enrique Prieto Silva, le explicó a EL TIEMPO que "Así como lo expuso el ministro (del Interior venezolano) no se configura un delito militar.
El espionaje ocurriría si se confirmara la presencia en una instalación militar, si estuviéramos en un caso de guerra y si la información fuera en beneficio del enemigo (...).
Sobre el sabotaje, esa es una presunción muy específica que se está haciendo sobre la base de unas fotografías, pero son las fotos de unas instalaciones que, de nuevo, para que se incurra en el delito militar, deben ser instalaciones con relevancia de guerra. Claro que sabemos que para este gobierno cualquier cosa es sabotaje".
Luego de que el presidente Hugo Chávez sospechó que los colombianos detenidos podrían haber incurrido en sabotaje de las instalaciones eléctricas, el diputado Saúl Ortega (ex presidente de la Comisión de Política Exerior del Parlamento) destacó que la detención de los colombianos debe tomarse como "una señal de alerta" sobre posibles acciones desestabilizadoras contra el gobierno de Caracas. Emanadas, quizás, por instrucción del propio gobierno colombiano, según manifestó.
"Creo que este incidente debe servir para que nuestro gobierno reclame al gobierno colombiano y exija el cese definitivo de las hostilidades, y de la acciones inamistosas que tiene el hermano país", comentó en una entrevista radial transmitida a nivel nacional.
La detención de los colombianos ha sido destacada en todos los medios nacionales y regionales del país, aunque con menor importancia que otros temas como la grave crisis eléctrica del país.
A través de las redes sociales decenas de personas se muestran escépticas sobre si una operación de espionaje y sabotaje podría ser tan fácilmente descubierta por lo cual, junto con los analistas que se dieron cita en diversos programas de radio y televisión, esperan una pronta revelación de las fotografías que supuestamente incriminan a estas personas en un delito cuya pena podría alcanzar hasta los 30 años de cárcel.
viernes, 9 de abril de 2010
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