El Gobierno colombiano, tras advertir que su enemigo no es Ecuador sino las Farc, rechazó la competencia de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (Cidh) en la demanda interpuesta por el vecino país y se levantó de la mesa durante una audiencia convocada para tratar el tema de la muerte de un ciudadano ecuatoriano durante el bombardeo al campamento de 'Raúl Reyes', el primero de marzo del 2008.
"Colombia se retira de la mesa de manera respetuosa y contestará las preguntas por escrito" dijo el embajador ante la OEA, Luis Alfonso Hoyos, tras concluir una corta exposición.
En su argumentación, el Gobierno insiste en que el campamento
de las Farc en Ecuador era una "blanco legítimo" y, por lo tanto, la operación se enmarca en las reglas del Derecho Internacional Humanitario, que, alega, no son competencia de la Cidh.
"Colombia no esta rehuyendo el debate ni las eventuales consecuencias de este caso. Este se ha dado en muchos foros, pero no estamos de acuerdo en discutir esto en los escenarios inadecuados", añadió Hoyos.
Según la demanda ecuatoriana, el ciudadano Franklin Aisalla sobrevivió al bombardeo pero luego fue rematado por el Ejército colombiano. Los abogados, que se remiten a reportes forenses realizados en su país, dicen que Aisalla murió por "golpes a la cabeza" propinados por las tropas.
La necropsia hecha en Colombia concluye, por el contrario, que el ecuatoriano sufrió esos golpes producto del estallido de las bombas.
lunes, 22 de marzo de 2010
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